La historia de Necochea comienza en la segunda mitad del siglo XIX en la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires. El partido fue creado en 1865, pero fue el 12 de octubre de 1881 cuando se fundó oficialmente la ciudad cabecera, gracias al impulso de un grupo de vecinos liderados por Ángel Ignacio Murga.
Su nombre rinde honor al general Mariano Necochea, destacado granadero del Ejército del general Don José de San Martín. Hacia 1890, la consolidación democrática de la región permitió a los ciudadanos elegir a sus propias autoridades mediante el voto.


En 1911 Necochea fue declarada oficialmente ciudad. A partir de la década de 1940, el auge turístico trajo consigo la construcción de numerosos hoteles, la expansión de los servicios urbanos y los trabajos clave de forestación y fijación de dunas que dieron origen al actual Parque Miguel Lillo.
Esta evolución urbana se potenció desde fines del siglo XIX gracias a la expansión del ferrocarril, que conectó e impulsó el crecimiento de los diferentes núcleos de población del distrito. Hoy, el partido de Necochea integra de forma rica y diversa a las localidades de Quequén, Energía, Claraz, Ramón Santamarina, Nicanor Olivera (Estación La Dulce), Juan N. Fernández, San José y La Negra.
El desarrollo turístico de la ciudad cobra relevancia con la creación de la «Villa Díaz Vélez», hoy conocida como el centro de la playa. Este sector costero se convirtió en una pieza vital para el crecimiento comercial y cultural de la región, consolidándose como el lugar preferido por los visitantes durante la temporada estival.
A finales del siglo XIX, Eustaquio Díaz Vélez (hijo del general de la independencia argentina) inició las primeras construcciones con el objetivo explícito de promocionar este espacio como centro turístico. De este modo, la villa se constituyó como uno de los pioneros y más antiguos destinos para vacacionar en la costa atlántica argentina.
